‘…No sólo celebremos a un Cristo que resucita distinto de nosotros, sino que durante la cuaresma nos hemos capacitado para resucitar con él a una vida nueva, a ser esos hombres nuevos que precisamente hoy necesita el país. No gritemos sólo cambios de estructuras, porque de nada sirven las estructuras nuevas cuando no hay hombres nuevos que manejen y vivan esas estructuras que urgen en el país’

San Óscar Romero

El tiempo de cuaresma es un camino de preparación interior para la tan esperada Pascua: en donde la vida no muere, en donde el amor vence al odio, en donde la luz disipa la oscuridad. Con este misterio Jesús nos invita a resucitar con él.

Pero ¿qué es resucitar con Cristo?

Acoger el misterio de la resurrección es salir fortalecidos para el camino del servicio, como les sucedió a sus discípulos-amigos. Ellos se encontraban escondidos, alarmados y atemorizados por lo que le había ocurrido a Jesús, sin embargo, la alegría por la presencia del resucitado los cambia y los moviliza: se vuelven valientes y decididos, asumen el compromiso y la misión que se les confía. El temor y el miedo se convierten en valentía creativa, en disponibilidad para amar  servir.

La resurrección debe convertirse en el motor de nuestra esperanza y en el alimento de nuestro servicio, pues en ella encontramos un nuevo sentido para luchar por la defensa de la vida desde la concepción a la muerte, por el cuidado de la Madre Tierra, por la defensa los Derechos humanos… Resucitar con Jesús nos permiteimplicarnos en el compromiso de hacer todo lo que esté en nuestras manos para contribuir en la transformación de las estructuras injustas de  nuestra sociedad.

Romero, el santo del pueblo

El mensaje de San Óscar Romero está más vigente que nunca: ‘…no sólo celebremos a un Cristo que resucita distinto de nosotros, sino que durante la cuaresma nos hemos capacitado para resucitar con él a una vida nueva, a ser esos hombres nuevos que precisamente hoy necesita el país’. La resurrección no exime la muerte. Para resucitar con Cristo, es necesario morir por Cristo, esto significa dar muerte al pecado,  la violencia,la destrucción de la Casa común, el ocio…

La Pascua en Venezuela está en nuestras manos: la transformación social es posible, porque somos capaces de resucitar con Cristo: convertirnos. En tanto que es posible laconversión de las personas, es posible también la transformación de las relaciones que esas personas establecen  con otras personas y con el planeta. En ese proceso de transformación relacional se crean nuevas realidades sociales y allí las instituciones comienzan a ser distintas porque las instituciones son llevadas por personas, por grupos. Al convertirse las personas y al transformar modos de relación, esas personas y  esos grupos que integran las instituciones generan nuevas formas institucionales de actuación en la vida de la comunidad, por eso es que sí es posible la trasformación social entendiéndola como cambio en el modo de relación.

Si no somos capaces de resucitar con Cristo, vana es entonces nuestra predicación, vana es también vuestra fe (Cf. 1 Cor 15, 14). De nosotros depende que acojamos a Jesús resucitado como la luz del mundo que disipa las tinieblas y amarguras de nuestro corazón. Es nuestra decisión.

 

Pastoral Juvenil de Venezuela
Catequesis: Programa Nacional Jóvenes para una Nueva Sociedad
26 de abril de 2021