Aquel 18 de Noviembre de 1709…

Narra la historia que la aparición de la Virgen del Rosario de Chiquinquirá en las orillas del Lago de Maracaibo, es el día más grande para el pueblo zuliano, que entre gaitas y oraciones celebra cada 18 de noviembre la solemnidad de la Sagrada dama del Saladillo.

Una humilde señora conocida como María Cáceres fue la bendecida en llevar a su casa aquella tablita, que decidió renovarse en su hogar, para que posteriormente fuese llevada a donde reposa bajo el cuidado fraterno de sus hijos; es en el Santuario Mariano Arquidiocesano Basílica de Nuestra Señora de Chiquinquirá y San Juan De Dios el lugar donde reposa la sagrada Reliquia de la Virgen del Rosario en el estado Zulia: “Si en vuestra imagen hermosa de Chiquinquirá encontramos, todo el bien que deseamos en nuestra vida penosa”.

En este tiempo de pandemia por el Covid-19, la feligresía se congrega desde sushogares como una gran familia, para venerar a Nuestra Santísima Madre del cielo, que por la providencia divina, nos resguarda con su amor maternal. Como buenos hijos, ponemos en manos de la Madre nuestras familias, instituciones, industrias y comercios y todo cuanto en esta tierra existe, para que seamos bendecidos con el progreso y la prosperidad; de manera muy especial la salud de este pueblo zuliano, de Venezuela y el mundo entero.

«Gloria a ti, casta señora de mi pueblo bravo y fuerte que en la vida y en la muerte ama y lucha, canta y ora.»

Verioska Vera
Coordinadora de la Pastoral Juvenil Chiquinquireña
Delegada de Jóvenes Discípulos del Secretariado de Pastoral Juvenil de la Arquidiócesis de Maracaibo