Jornada Mundial de la Juventud

El Domingo de Ramos congrega a muchos jóvenes que participan en la celebración de la semana mayor; se sienten llamados por el acontecimiento que conmemoramos este día. Indudablemente, durante la entrada de Jesús en Jerusalén, no faltaron los jóvenes entre los que gritaban Hosanna al Hijo de David. El himno litúrgico canta: “Pueri hebraeorum portantes ramos olivarum obviaverunt Domino”.

Pueri: que significa, los jóvenes hebreos.
Obviaverunt: que quiere decir, fueron al encuentro de Cristo.

Cantaron “Bendito el que viene en nombre del Señor” (Mateo 21, 9). Cada año, el Domingo de Ramos sucede lo mismo: Los jóvenes van al encuentro de Cristo, enarbolan las palmas, cantan el himno mesiánico, para saludar a aquel que viene en el nombre del Señor.

¿Qué es una JMJ?

La Jornada Mundial de la Juventud es una iniciativa pensada por el Papa San Juan Pablo II, que dedicó siempre una atención especial a los jóvenes. Tiene lugar todos los años a nivel diocesano, por el Domingo de Ramos, y cada dos o tres años como un encuentro internacional, en una ciudad escogida por el Papa. Estos encuentros internacionales han reunido a millones de jóvenes para celebrar su fe y su pertenencia a la Iglesia y han contado siempre con la presencia del Papa.

¿Por qué el Domingo de Ramos se ha convertido para la Iglesia
universal en la “fiesta de los jóvenes”?

Es cierto que esta jornada de la juventud se celebra en cada país, en ambientes y períodos diversos, pero el Domingo de Ramos queda siempre para ella como un punto central de referencia y comunión de la juventud católica en el mundo para encontrarse desde la oración y celebrar la presencia de Dios en sus vidas.

Historia de la JMJ

La primera JMJ se celebró en Roma, en 1986, y tuvo una dimensión diocesana, es decir, participaron apenas jóvenes de la ciudad de Roma. Dos años antes, en 1984, durante el Jubileo de la Juventud, con ocasión del Año Santo de la Redención Extraordinaria, el Papa entregó a los jóvenes la cruz de madera que permanece como uno de los símbolos de la JMJ y que ha recorrido los continentes donde se realizan las jornadas. “Llevadla a todo el mundo como una señal del amor del Señor Jesús”, pidió el Papa Juan Pablo II.

Después, fue la vez de convocar a los jóvenes de todos los continentes a la primera JMJ con dimensión internacional y fuera de Roma. Sucedió en Buenos Aires, Argentina (1987). Siguieron: Santiago de Compostela, España (1989); Czestochowa, en Polonia (1991), en el santuario mariano donde se dio la unión de jóvenes venidos de los dos antiguos bloques después de la caída del Muro de Berlín; Denver, en EEUU (1993); Manila, Filipinas (1995), que recibió cuatro millones de peregrinos, convirtiéndose, hasta hoy, en la JMJ más participada de toda la historia; París, Francia (1997), donde se introdujo un esquema muy próximo al que encontramos hoy, con la creación de la “prejornada” o “días en las diócesis”.

En el Jubileo del año 2000, se encontraron en Roma, Italia, más de dos millones de jóvenes de todo el mundo.

La ciudad de Toronto, en Canadá, fue la sede de la JMJ en 2002. Fue la última JMJ que San Juan Pablo II celebró fuera de Roma. Al año siguiente, entregó a los jóvenes otro símbolo: el icono de Nuestra Señora, ‘Salus Populi Romani’, una copia contemporánea de un antiguo icono sagrado encontrado en la primera y mayor basílica dedicada a María, Madre de Dios, en Occidente: Santa María Mayor.

Continuó Colonia, en Alemania, en 2005, con una Jornada “de dos Papas”: preparada por San Juan Pablo II y celebrada por Benedicto XVI, en su país de origen. Luego, Sydney, en Australia (2008), y Madrid, en España (2011). Después de la edición española de la JMJ, comenzó la preparación de la JMJ de Río de Janeiro, que tuvo lugar en julio de 2013, de donde llegaron las impresionantes imágenes de la playa de Copacabana inundada de jóvenes que no cedieron a la lluvia y permanecieron junto al Papa Francisco.

La jornada siguiente, en 2016, regresó a Europa, más concretamente a Cracovia, en Polonia, tierra natal de San Juan Pablo II.

El año pasado, en 2019, la Jornada Mundial de la Juventud se celebró durante el mes de enero, en Panamá.