Debido a los tiempos críticos que atravesaba el país finales del siglo XIX, el presbítero Juan Bautista Castro hizo la petición al Episcopado Venezolano para consagrar a la nación a Jesús Sacramentado, importante acontecimiento que tuvo lugar 2 de julio de 1899.

La solemne ceremonia fue presidida por Mons. Críspulo Uzcátegui, Arzobispo de Caracas, en la que se leyó la oración de consagración compuesta por el propio Juan Bautista Castro quien posteriormente seria entre 1904 a 1915, Arzobispo de Caracas. Cabe destacar que gracias a este suceso Venezuela es el único país que cuenta con esta bendición.

Es importante recordar que en el 2011 durante IV Congreso Eucarístico realizado en Caracas, se renovó la consagración al Santísimo Sacramento y de igual forma se santificó a la tierra tricolor a la Virgen de Coromoto. Impulsado a este acto sagrado, a lo largo de los años se llevan a cabo Adoraciones al Santísimo y procesiones entregando el futuro del pueblo venezolano.

Los ejemplos cristianos que veneramos en nuestro país, tienen en común un profundo amor por la Santa Eucaristía: las Beatas Madre María de San José, Candelaria de San José y Madre Carmen Rendiles, así como nuestro próximo Beato, el Dr. José Gregorio Hernández. Esto debe representar para nosotros una muestra de que la santidad es posible alcanzarla desde el amor profundo a Jesús en el Santísimo Sacramento.

Pastoral Juvenil de Venezuela
02 de julio de 2020